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ANALISIS POLÍTICO POSIBLE, PROYECTADO DEL 23


Por Carlos A. Rossi

Desde ya es verdad que los resultados del pasado 14 de agosto, convirtieron la interna primaria, que lo fue, en un autotest de aceptación de todos, los precandidatos, que se expusieron ante el público votante, permitiéndoles redefinir, las prioridades de sus votos y en un sano ejercicio comparativo, verificar el sentido de las voluntades mayoritarias… pero también las actitudes de los perdedores o ganadores, sus conductas y comentarios, ante el veredicto inapelable y digo bien inapelable, porque un solo gesto de disgusto, ante cámaras, o mal gesto o comentario, sobre el resultado de las urnas, que el pueblo como ciudadano, coronó con la voluntad de sus votos emitidos, produce en ese votante, un fortísimo rechazo y desprecio, por haber errado tanto mas su voto, dado que el grueso participa con la ilusión de ganar.
Es muy difícil imaginar un resultado del 23, y mas proyectar, a donde se dirigen los votos culposos, de quienes votaron CONTRA las MAYORÍAS, es muy probable que para comenzar, la tercera parte de los perdidosos de todos los partidos, vuelvan en una actitud, caprichosamente infantil… a repetir su error, ratificando su voto perdedor, en una actitud propia de la falta de instrucción cívica. Eso hace que quién tuvo 12, arranque supuestamente, con un 4 % de votos.
En ese mismo sentido, pero por autorechazo culposo, ante el voto perdido, es altamente probable, que el  protagonista de un tercio de cada masa de votantes, de las facciones peronistas perdedoras buscará, la autosatisfacción del acierto anunciado, dando un voto cantado, a la fuerza obviamente ganadora, superando así fácilmente, el sabor amargo anterior y festejando ruidosamente movilizado como buen peronista, el éxito preanunciado, del que ya es parte con su voto y confirmará, con su notable presencia, ruidosa y alegre como un mundial, en cada plaza.
Por último, nos queda un tercio inexacto de votantes de todas esas corrientes perdedoras, que reorientará su voto, en una clásica actitud antigubernamental hacia alguna de las fuerzas opositoras, que logre representar con gran seriedad una opción de oposición seria, razonable y con propuesta, con vistas al 2015. La única con esos requisitos que tiene consenso, es el socialismo santafesino de Hermes Binner.
Esto permite redistribuir y proyectar razonablemente los nuevos votos que los ciudadanos darán a cada fuerza política.

Radicalismo Alfonsinista:
Como el caso paradigmático de los seguidores radicales de Alfonsin, en crisis por su liderazgo, gravemente cuestionado por sus correligionarios.
Un De Narváez, realineado con el natural corte de boleta; que favorecería a Cristina Fernández con un 4 % de su 16 % obtenido en Buenos Aires.
Otro tercio, un 4 % del total nacional, muy anti K, se volcaría como única opción, de mostrar su oposición hacia la propuesta de Binner, que tuvo una notable actitud de buen perdedor y es un símbolo de oposición posible y mesurada hacia el futuro. 
Si prospera el corte de boleta,  propuesto por los caudillos radicales del interior, ese tercio hacia el presidencial santafesino, puede crecer a dos tercios cosechando un 8 % del electorado nacional y convirtiéndolo en la segunda fuerza electoral, desplazando al radicalismo, que si no logra renovarse a tiempo se convierte en una federación de partidos radicales, con fuerte presencia local.

Duhaldismo:
Es dramático el éxodo, por ello un tercio de las fuerzas perdedoras, del Duhaldismo se podría orientar hacia la oferta más seria, que protagoniza el socialismo conservador de Binner, sobre todo los duhaldistas puros, chichistas de origen socialista y no peronistas.
Un tercio volvería al peronismo movimientista, hoy ratificado y conducido por Cristina Fernández, con CGT y Partido.
Si Duhalde elige terminar derritiendo su bronce y elige mantener su alianza con las corporaciones y elige continuar con su periplo electoral perdedor, por amistad, favor o reflejo, puede conservar entre 2 % y 4 % por ciento de sus votos del 14.
Así se extingue en la vida política de los argentinos, su estrella y su mal entendida, legítima ambición… tuvo el digno 40.9 % ante la alianza del 1999, puede terminar peor que Lilita Carrió, además estigmatizado, como un gran traidor. Si se retira ese tercio amargado no va, a ninguna fuerza.

Frente Progresista ( Hermes Binner)
Este espacio, debió recibir el aporte del radicalismo que equivocó su rumbo de la mano de Ricardo Alfonsin, así lo entiende toda la militancia política del sector a la vista de los resultados confirmatorios del 14 pp.
Sin embargo, su crecimiento es previsible para todos los analistas, que estiman a su fuerza como la única con una actitud positiva ante los resultados cantados y con capacidad de crecimiento equilibrado, como oposición responsable ante el proyecto oficialista en crecimiento expuesto.
El socialismo y sus aliados, recibirán notables adhesiones, de votantes no influidos por sus líderes, ya agotados como Lilita Carrió y proyecciones normales, ante la situación creada por el electorado con su voto.
Es así que Binner, recibiría naturalmente y sin esfuerzo por el corte radical de boleta un cómodo 4 %;
Luego crecería con el 4 % del duhaldismo antiperonista, que se volcaría motivado mas por odio, del eclipse duhaldista que por razones políticas.
Recibirían sin esfuerzo los votos de la Coalición Cívica otro 3 %.
En el mejor de los casos, si el sector de Altamira madura su voto por afinidad, podría cortar a favor de Binner y aportar su militancia al control de la fiscalización, valorizando y potenciando ese 2 %.
Tendrían el 1 % gratis, de las fuerzas no entrantes de Pino y el santafecino Barbacia.
Por supuesto le llegaría la proyección del 1 % de nulos y blancos.
Todo ello daría sumado al 10,55 % obtenido, el 14 de agosto, un cómodo 25.55 % de los votos a emitirse.

Peronismo Federal de Saa:
Con diferencias en matices ideológicos, mas no folclóricos o históricos, logra representar un espacio, que siempre tuvo lugar en el peronismo histórico, por su origen conservador y popular. Por ese motivo no recibiría votos del duhaldismo, que representa un corriente populista, con sesgo neoliberal, cuyos votos ya presumimos, como se orientarían.
Pero esa fuerza bien consolidada con mucha militancia ortodoxa, no brindaría votos al duhaldismo, al que lo consideran que traicionó el espacio y salio de la interna convenida, ante la certeza de perder.
Tampoco, puede recibir votos del peronismo, kirchnerista ganador y si puede cederle en función del resultado tan inesperado como abultado un tercio de su cosecha del 14, reduciendo su número al 3 %, dado que no tiene donde obtener, quien lo vote de otras fuerzas, o independientes por sus orígenes.
La lógica política indicaría una negociación, con la fuerza nacional ganadora, que aporte ese reducido, pero valioso 8 % al movimiento peronista oficial.

Coalición Cívica:
La total perdida de liderazgo por parte Carrió, mas la falta de sustitución, lleva a la extinción de dicha fuerza, las dirigentes mas notorias como Bulrich y Estensoro con sus seguidores, se reubicarán en torno a otros proyectos que ya buscan y liberarán a sus cuadros, tampoco pueden hacer otra cosa que les de algún resultado y si lo intentan, acompañarán a Lilita a su exilio político. Con seguridad aportarán a Binner su 3 % por afinidad ideológica.

Frente de Izquierda:
La lógica política, debería ser que Altamira, aprovechando la disciplina de sus seguidores, ordenara el corte de boleta a favor de Binner y le aportara su mas de 2 % que bien fiscalizado puede crecer, votando la opción santafesina, por una izquierda incluida, en el sistema democrático. También es una forma razonable de convertir su porcentaje en un trampolín a la participación en los organismos de la República.

Fuerzas No Entrantes:
El total de los que votaron a Pino Solanas (0,87), a Sergio Pastore (0,31) a José Bonacci (0,24) todos ellos, sin opción de participar en la segunda vuelta y por su falta de cuadros de militancia, credibilidad y medios para reorientar sus votos, volcarían naturalmente su opción al votar, hacia Binner, aportando un discreto 1 %, que sería bienvenido en esa segunda fuerza.

Votos Nulos, Impugnados y en Blanco (cerca del 5 %, con 800000 votos)
Un 3% se mantendría entre las variables de nulos impugnados y blancos;
Un 1 % se volcaría por la oposición a Binner y otro 1 % al Kirchnerismo. 

Movimiento Peronista Kirchnerista (Frente para la Victoria):
En principio, por natural exitismo con vistas a los inesperados resultados obtenidos, conservaría su 50.21 %, sobre todo, cuando fue cuestionado por fraude y luego confirmado por la propia justicia y admitido por todas la fuerzas, menos los duhaldistas, que en realidad, le disputaban el segundo lugar al radicalismo Alfonsinista… negociando bajo cuerda que al oficialismo le resultaban mas convenientes ellos, siempre dispuestos a una negociación que los integre convenientemente.
El número tan abrumador del oficialismo, lo lleva a este, a una definición rápida y tajante: retiro y rendición sin condiciones, realineamiento para el 2013, de todos menos Chiche, Brown, Toma, Ruckauff y Arcuri, condenados al olvido y el ostracismo.
Recibiría 4 %, del duhaldismo en dispersión.
También 3 % del peronismo federal y si, Rodríguez Saa culmina sin soberbia, su negociación con el oficialismo en curso… el total, de su 8 %.
Estos votos peronistas, al proyecto del gobierno, lo llevarían en el mejor de los casos a sumar a su 50.21 un 12 % lo que daría un holgado 62 % al oficialismo.
De los votos, proyectados los demás posibles aportes de votos -según el análisis posible- en desarrollo, se podrían contabilizar a favor un 4 %, del corte propiciado por De Narváez, inspirado por Mercuri y De Roberti, llevando al sector gubernamental 66 % de los votos emitidos.
Con el 1 % proyectado de los nulos y blancos se llega cómodo al 67 %.
La mitad del remanente, de los votos de los partidos menores, que no llegaron al mínimo, pero luego deben canalizar sus votos, se inclinaran por la opción más útil y a la vez mas simple, de la ganadora anunciada: Cristina Fernández, descartando la opositora por negativa y para no desperdiciar el voto.
Así el oficialismo recibirá entre un 2 y 4 % mas de votos sin filiación definida ni orientación asistida, teniendo el oficialismo, si todo continúa normal y no sucede una crisis económica o hecatombe climática y  la presidenta persiste en este estilo de campaña, buscando en armonía, el equilibrio y la unidad, reclamando mas votos, para tener mas legisladores, para tener las mayorías legislativas, que le permitan avanzar tranquila, en su proyecto anunciado, de distribución de la riqueza por vía de los ingresos y eso se logra si, puede tener entre un 70 y un sorpresivo 72 % de votos positivos.
Que es nuestra lógica, hipótesis posible.